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  • Contingencia, acontecimiento, sentido: reconfiguraciones de la historia-olvido
    Núm. 62 (2024)

    Uno de los retos del oficio de la historia parte de no renunciar a problematizar la producción del libro de historia. Este gesto historiador nos invita a optar por una postura crítica y reflexiva de nuestro quehacer, en tanto que posibilidad siempre abierta a la incertidumbre y al porvenir de presupuestos historiográficos que nos ayuden a comprender nuestro presente. Desde esta perspectiva, la pregunta que trazamos es la siguiente: ¿qué hacer con la historia en nuestra actualidad? Así, el esfuerzo de pensar lo “contingente” es uno de los retos de este expediente; los retornos en tanto que diferencias del acontecimiento y su enigma, nos invitan a reflexionar sobre las posibilidades siempre por venir de la producción histórica. La intención de pensar lo que hace contingente a la historia es a su vez observar las operaciones de recuerdo y olvido implicadas en su constitución, mediante el análisis, busca postular una constatación que indague en torno a las desregulaciones del tiempo y su fragilidad, en los cuales el discurso histórico aparece, se representa, se interpreta, y a su vez se transforma en continuas operaciones que se dilucidan entre un encuentro siempre nuevo entre la historia y la memoria, articulando conformaciones de sentidos, desestabilizando lo “ya sabido”, y proponiendo encuentros extraordinarios en las formas en las cuales buscamos comprender nuestro presente. Ricardo Nava y Marisol Ochoa

    En Historia y Grafía #62 inauguramos la sección Ensayos y debates:

    La sección “Ensayos y debates” se inaugura en este expediente; su objetivo es promover de manera más expedita el debate historiográfico en torno a perspectivas de análisis y prácticas teórico metodológicas en boga. Los ensayos que componen esta sección nacen a raíz de una conferencia impartida por Javier Moscoso en septiembre de 2022, en el marco del I Encuentro de la Sociedad
    Iberoamericana de las Emociones y la Experiencia. En ella, Moscoso reflexionó en torno a sus estrategias y premisas metodológicas al momento de hacer historia de la experiencia y las emociones. El estudio de estos tópicos se ha convertido en un tema primordial de la historiografía del siglo XX y principios del siglo XXI. Las emociones y la experiencia aparecen como el último “continente” por conquistar, al tiempo que se presentan a sí mismas como un campo interdisciplinar fecundo. En esta sección presentamos dicha conferencia, así como una reflexión-respuesta elaborada por Alfonso Mendiola. Ambos textos se presentan a modo de diálogo, a fin de subrayar las múltiples aristas epistémicas y metodológicas de esta tendencia historiográfica. Asimismo, el diálogo se encuentra acompañado de los ensayos de María Bjerg y Oliva López Sánchez, los cuales permiten complementar el debate y trazar un panorama de distintos aspectos que han acompañado el estudio histórico de las experiencias y las emociones. Si algo podemos destacar de este diálogo epistolar es la importancia de no olvidar que la reflexión histórica sobre la historia —como lo apunta Mendiola— no debe ser una actividad secundaria que realizan algunos historiadores, sino que más bien debe ser una condición de posibilidad para la investigación histórica. La historia de la experiencia y las emociones, en ese sentido, no puede darse por sentada.
    Genevieve Galán Tamés y Pamela Loera García

  • Frontera: memorias, identidades y visibilización de diferencias
    Núm. 61 (2023)

    En la comprensión de la historia política moderna, las fronteras dividen y a la vez circunscriben los territorios de los Estados-nación y remiten a divisiones internas; estructuran acuerdos y tratados regionales e internacionales, y orientan o frenan tácitamente los intercambios.(…) (…)La finalidad de analizar la multiplicación de la noción de frontera desde la historiografía es tratar de entender hasta qué grado se diluye en usos cada vez más prolíficos. “Frontera” sigue operando, como se observa sobre todo en situaciones de conflicto, como un claro referente geopolítico, pero no podemos dejar de lado que su creciente porosidad provoca que se utilice como marca para distinciones y diferencias identitarias en todos los niveles. Y, lo que es de interés para este Expediente, la noción frontera adquiere rasgos conceptuales además de otros, metafóricos, que se encuentran en continua transformación, dada la historicidad de sus usos y la actualización de memorias en disputa que caracterizan partes significativas de las sociedades actuales. (...)

     

  • La historia, ¿práctica o académica?
    Núm. 60 (2023)

    Los artículos que conforman este expediente muestran (...) que la relación entre lo que se ha denominado “pasado práctico” y “pasado histórico” es bastante más compleja y que no puede reducirse a una mera contraposición ni, mucho menos, al ascenso de uno en detrimento del otro. La primera categoría remite a aquella dimensión del pasado que acompaña e informa nuestro día a día, en tanto que la segunda se relaciona con el saber organizado y fundamentado desde la historia como disciplina profesionalizada —como “ciencia”—. En tanto modo de experiencia, el pasado práctico se opondría,pues, al “pasado histórico”. En esta tónica, nos hacemos aquí las siguientes preguntas: ¿Se sostiene la distinción entre un pasado histórico y otro práctico? Si así fuera, ¿podría suponerse la viabilidad de una “historia práctica” y otra “historia científica”?, ¿o cabe la transformación deésta última ante los nuevos retos? Dentro de las coordenadas interpretativas que cada quien juzgó pertinentes, en este número monográfico exploramos cómo se entrecruzan los discursos históricos y los discursos sobre el pasado que atienden a fines pragmáticos. Cada uno de los artículos se aproxima, desde distintas temáticas, al núcleo de esta problemática, mostrando su envergadura y su riqueza.

  • Formas de pensar la historia
    Núm. 59 (2022)

    Los ensayos que conforman este expediente presentan distintas formas para pensar la historia. Pensar la historia tiene como subsuelo la pregunta acerca de qué significa pensar históricamente. Ninguno de estos trabajos adelanta una respuesta, o la propone de manera directa, ya que una posible resolución lleva emplazada en sí misma su imposibilidad. Dicha imposibilidad se da ahí en donde lo imposible se abre por nuestra misma condición histórica. Finitud, cambio y contingencia son el contenido de nuestra situación histórica, esto es, de nuestra historicidad. Por tanto, es la historicidad lo que está en juego al momento de intentar responder, en la imposibilidad, a tal pregunta.

  • Medios audiovisuales y escritura de la historia en México
    Núm. 58 (2022)

    Los medios audiovisuales de comunicación, como cualquier otro medio, no pueden evadir el diálogo directo con la Historia: su historia propia, la historia que narran y atestiguan, la historia de la que dejan evidencia, la historia de su tiempo(s) y su espacio(s) de producción, circulación y recepción, la historia conectada con otros procesos de cambios de las sociedades contemporáneas. Este expediente pretende poner en cuestión la visión canónica de la historia general de los medios, como cronologías que en términos evolutivos marcan los virajes de una industria. En contraste, se detiene en las relaciones que el medio establece con sus entornos “no mediáticos” y su capacidad de interpelación e interpretación de esos entornos. En otras palabras, hablamos de una historia de los medios de comunicación, en este caso audiovisuales, que permita formular explicaciones sobre las sociedades a partir de la producción comunicativa en masa. La apuesta aquí es por la imagen, la imagen en movimiento y el sonido, su relación con las tecnologías, en tanto materialidad y soporte, su compleja experiencia con el tiempo y el espacio, y su valor como fuente primaria, con exigencias de interpretación y conservación únicas.  

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